sábado, 22 de marzo de 2008

Panic! At The Disco, Pretty Odd, 2008

Pretty Odd
Género: Rock
Origen: Estados Unidos
Calidad: Mp3 192 kbps

01. We're So Starving
02. Nine in the Afternoon
03. She's a Handsome Woman
04. Do You Know What I'm Seeing
05. The Green Gentleman
06. I Have Friends in Holy Spaces
07. Northern Downpour
08. When the Day Met the Night
09. Pas de Cheval
10. The Piano Knows Something I Don't
11. Behind the Sea
12. Folken' Around
13. She Had the World
14. From a Mountain in the Middle of the Cabins
15. Mad as Rabbits

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jueves, 20 de marzo de 2008

Un cerebro ateo investigando el cerebro: Entrevistas al neurobiólogo Rodolfo Llinás

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El neurobiólogo bogotano Rodolfo Llinás desde niño mantuvo una mente escéptica y por lo tanto hambrienta de respuestas racionales. En el prólogo de su obra "El cerebro y el mito del yo" Gabriel García Márquez comenta: "Lo más difícil para él era tal vez la religión católica cuyos dogmas tenía que aprenderse de memoria sin entenderlos. Lo exasperaba que le prohibieran hablar en misa si no molestaba a nadie. No concebía que las bendiciones llegaran a los fieles, si eran echadas al aire por un sacerdote que no miraba a nadie, pues en su lógica pura no debían lanzarse al azar, sino en ciertas dimensiones geométricas para que llegaran donde el oficiante se proponía. Por estas y otras muchas razones las clases de religión sólo le sirvieron para poner en duda la existencia de Dios, porqué nadie supo como explicárselo, ni lo ayudaron a descifrar el rompecabezas teológico de que tres personas distintas fueran en realidad un solo Dios verdadero."

Rodolfo Llinás ha sido director del Departamento de Fisiología y Neurociencia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York durante más de 25 años, también es integrante de la Academia Nacional de Ciencias.

Sobre el creacionismo, el determinismo y el alma

Entrevista hecha por la revista Cambio en 2007.

El debate ha vuelto a estar de moda en el ámbito escolar de Estados Unidos: evolucionistas contra creacionistas; ciencia contra religión. ¿Hay que erradicar alguna de las dos?

Rodolfo Llinás: Hay que erradicar el creacionismo. Eso impide a la gente pensar claramente. También hay un término medio de moda, el diseño inteligente, que dice que la evolución existe pero está prediseñada, que la vida es tan especial que tuvo que ser generada de un modo dirigido. El problema es que esa manera de pensar niega muchas cosas que se saben del sistema evolutivo: que ciertas mutaciones en el ADN producen seres que no van a subsisitir, y que solo sobreviven las soluciones buenas. El creacionismo evolutivo suprime la selección natural. Y no, uno sabe que esto no está diseñado.

¿Qué disparó la evolución del cerebro humano?

Lo más probable es que haya sido la postura. El simio humano aprendió a caminar en dos piernas y esa postura equilibrada le permitió tener un cerebro más grande. La postura también ensanchó la pelvis, lo que igualmente hizo posible que nacieran animales con el cerebro más grande: el número de células de un cerebro está limitado por el canal por el que nace. La destreza de las piernas de adelante, que llamamos brazos, también nos dio una ventaja increíble, así como el cambio de la estructura de la laringe: podemos producir fonación y por tanto, lenguaje hablado. Y de ahí al lenguaje escrito hay un paso muy pequeño.

Otro debate de moda: el determinismo, saber hasta qué punto nuestro comportamiento está programado en nuestros genes. ¿La educación que recibimos moldea nuestros cerebros, o lo que seremos ya está escrito?

El cerebro es enormemente plástico, pero limitado. Su situación inicial da ventajas o desventajas. Definitivamente, nacemos con muchas capacidades, son heredadas. Pero no solo hay causas genéticas, sino también epigenéticas.

¿Es decir?

Tenemos el embrión, pero está sometido a continuos movimientos, rayos gama, comida, pequeñas modificaciones que generan cambios enormes. La información primaria está ahí, pero son tantas las cosas que pasan con ella que ni siquiera los gemelos idénticos terminan siendo idénticos. Los padres podrían darles una crianza igual, pero tal vez no resulte tan formativa como pudo haber sido el hecho de cuál era el que estaba arriba y cuál estaba abajo en el útero. En ese caso, el determinismo genético no se puede demostrar.

¿Lo que llamamos alma está en el cerebro?

No está; es.

¿Y cómo le explica eso a una sociedad creyente?

No se le puede explicar. Es como cuando una persona dice: "Vi un fantasma". Y usted le responde que claro, que las alucinaciones visuales existen, pero están dentro de su cabeza. Y él insiste: "Yo lo vi afuera". ¿Cómo decirle que no? No hay nada que hacer.

¿Alguna vez ha sospechado la existencia de un más allá?

Ya de niño no me sonaban esas cosas. No entendía la religión y tenía unas peleas tan fuertes con un cura, que escandalizaban a la gente del bus. Yo preguntaba: ¿Por qué Dios es tan desgraciado que deja que nazca gente a sabiendas de que se irá al infierno? ¿Si Dios sabe todo lo que yo necesito, por qué me pide que le rece? ¿No debería decirme: "Yo sé lo que necesita, no moleste más"? ¿O por qué me obliga a decirle todos los días que él es el mejor, el más bonito, y si no lo hago se calienta? Dios es muy humano, vengativo, nuestra imagen y semejanza. No comprendí nada de religión y no me explico cómo la gente entiende esas vainas.

¿Y se ha preguntado por la telepatía?

La historia de la sociedad está basada en el hecho de que la mente no se puede leer. Si pudiera hacerse, no habría telefonía, negocios ni asesinatos. La telepatía haría imposible el contrato social. ¡Pero cómo puede haber gente tan estúpida que no comprende eso!

¿Cuál es su obsesión científica en este momento?

Las bases físicas de la subjetividad. Yo sé cuáles son las bases físicas de muchos aspectos biológicos, pero no sé cuál es el efector físico que produce sentimientos. Tienen que ser unas células, pero ¿qué particularmente? ¿Filamentos? ¿Microtubos? ¿Mecánica cuántica? Conocemos perfectamente cómo se genera la fuerza de los músculos, pero ¿cómo se generan el verde, el deseo o el amor? Quiero saber cuáles son los procesos neurológicos de esos sentimientos, que pertenecen a la misma categoría.

Con tan estrecho margen para la magia, ¿usted puede, por ejemplo, enamorarse?

Cuando termine esto podremos decir que el amor consiste en ciertos niveles de calcio intracelular en estas dendritas. Y la respuesta es sí, con más cariño se enamora uno, porque ahora entiende profundamente esas cosas que lo hacen gritar "¡me enamoré, ala!", como si le pegaran una infección. Así se le añade a la estructura emotiva la estructura intelectual, y el amor se hace mucho más profundo y más real.

lunes, 17 de marzo de 2008

Usar Internet y el chat en Semana Santa es pecado

Dos sacerdotes argentinos exhortaron a sus fieles a no chatear durante la Semana Santa debido a que Internet obstaculiza «el momento de reflexión de las personas», lo mismo que «la música y la televisión».



Las declaraciones sorprendieron a la población de Corrientes, ya que el presbítero Roberto García y el párroco Martín Manevy Puccio consideraron que la semana que viene «el chateo debería ser dejado de lado, como la televisión y la música».

García, cura de la localidad de Virasoro, y Manevy Puccio, párroco de Nuestra Señora de Fátima, en la ciudad de Corrientes, explicaron que «el tiempo de Cuaresma es para la formación del corazón y para que este objetivo final se logre hay que actualizar la abstinencia».

«La abstinencia debe pasar por el corazón y no sólo por el estómago», indicó Manevy Puccio, en referencia al llamado a la abstinencia que se traduce en la recomendación de no ingerir carnes rojas en la Semana Santa.

Este párroco aseguró que «a través de Internet las personas se llenan de cosas que pueden obstaculizar la reflexión pascual y caer en el egoísmo, la vanidad y la soberbia».

Por su parte, García criticó «la cultura de la imagen que distrae» a las personas y «les quita de un buen momento para reflexionar acerca de lo que sucede con su vida».

En declaraciones al diario local La República, ambos religiosos llamaron evitar esta práctica que consiste en comunicarse con otras personas a través de los populares sistemas de Internet.

«Puede ser una opción penitencial durante la festividad, al igual que podría ocurrir con el uso de teléfonos celulares, la televisión y la música», dijo.

Además, argumentaron que al margen de las «prohibiciones» documentadas en el Código de Derecho Canónico, «la Conferencia Episcopal Argentina actualizó hace años otras prácticas, como el chat, deben quedar de lado».

miércoles, 5 de marzo de 2008

Las causas de muerte más temidas y menos probables

La gente tiene fobias y miedos a cosas que realmente producen un número de muertes mínimo. Aquí se listan algunos de estos miedos infundados:

  1. Accidente de avión: Unos 30 millones de americanos se declaran preocupados cuando tienen que volar. Según Arnold Barnett, un experto en estadística en el campo de la seguridad en los vuelos, el riesgo real de estar involucrado en un accidente de avión es de una vez cada 19,000 años– eso siempre y cuando la persona volara una vez al día durante ¡19,000 años!
  2. Ataque de tiburón: Según el Fichero Internacional de Ataques de Tiburón (ISAF), solo hay 1,909 ataques de tiburón confirmados ocurridos en el mundo– ¡entre 1580 y 2003! La probabilidad de sufrir un ataque de tiburón es de 1 entre 11.5 millones, según el ISAF. ¿Y la de morir por esta causa? Cero entre 264.1 millones.
  3. Ser asesinado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2000 murieron asesinadas 520,000 personas. A pesar de que esto suene a mucho, para verlo en perspectiva podemos decir que en el año 2000 más de 6 millones de personas murieron de cáncer.
  4. Morir en una caída. Hablamos de una caída de altura, y entre aquellos que trabajan en la construcción. Realmente solo mata a 80 personas al año.
  5. Ataque terrorista. Históricamente hablando, hay una posibilidad entre 9.3 millones(riesgo ligeramente superior al de morir en una avalancha).
  6. Desastre natural.Una entre 3,357.

Principales causas reales de muerte:

  1. Tabaco (435,000 muertes, 18.1% del total de las muertes en USA)
  2. Dieta pobre e inactividad física (400,000 muertes, 16.6%)
  3. Consumo de alcohol (85,000 muertes, 3.5%)
  4. Microbios (75,000)
  5. Agentes tóxicos.(55,000)
  6. Accidentes de tráfico.(43,000)
  7. Incidentes con armas de fuego. (29,000)
  8. Hábitos sexuales (20,000)
  9. Uso ilícito de drogas (17,000)

Despertad!

¿Una bonita casa en la playa? Matthieu Ricard prefiere el monasterio apartado de toda civilización donde vive, en las montañas de Nepal. ¿Una cuenta bancaria boyante? Ha entregado todo el dinero de las ventas de sus libros a la caridad. ¿Quizá un matrimonio bien avenido o una excitante vida sexual? Tampoco: a los 30 años decidió acogerse al celibato y dice cumplirlo sin descuidos. En realidad, Matthieu Ricard carece de todas las cosas que los demás perseguimos con el convencimiento de que nos harán un poco más felices. Y sin embargo, este francés de 61 años, biólogo molecular hasta que decidió dejarlo todo y seguir el camino de Buda, es más feliz que usted y yo. Mucho más feliz. El más feliz.Científicos de la Universidad de Wisconsin llevan años estudiando el cerebro del asesor personal del Dalai Lama dentro de un proyecto en el que la cabeza de Ricard ha sido sometida a constantes resonancias magnéticas nucleares, en sesiones de hasta tres horas de duración. Su cerebro fue conectado a 256 sensores para detectar su nivel de estrés, irritabilidad, enfado, placer, satisfacción y así con decenas de sensaciones diferentes.Los resultados fueron comparados con los obtenidos en cientos de voluntarios cuya felicidad fue clasificada en niveles que iban del 0.3 (muy infeliz) a -0.3 (muy feliz). Matthieu Ricard logró -0.45, desbordando los límites previstos en el estudio, superando todos los registros anteriores y ganándose un título –«el hombre más feliz de la tierra»– que él mismo no termina de aceptar. ¿Está también la modestia ligada a la felicidad? El monje prefiere limitarse a resaltar que efectivamente la cantidad de «emociones positivas» que produce su cerebro está «muy lejos de los parámetros normales». El problema de aceptar que Ricard es el hombre más contento y satisfecho del mundo es que nos deja a la mayoría en el lado equivocado de la vida. Si un monje que pasa la mayor parte de su tiempo en la contemplación y que carece de bienes materiales es capaz de alcanzar la dicha absoluta, ¿no nos estaremos equivocando quienes seguimos centrando nuestros esfuerzos en un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda?